viernes, 30 de marzo de 2007

Crucifixxxion

Por Nigrass

Otra vez, clavando al Jesus local... muerto y resucitado ya varias veces, y aún así no se nos acaba la diversión... Alabar y crucificar, alabar y crucificar... que copmrende hoy este milenario movimiento: Indagación exhaustiva de actividades, movimientos, alimentación, y sobre todo el ultra-mentado "entorno" una suerte de ambiente putrefacto que infecta al ídolo. Y, que quede claro por favor, acá no quiero salvar ni condenar, por favor!! eso se los dejo a los buitres y a los predicadores de la muerte...Entonces indagación y juicio en las tribunas medíaticas. El veredicto final corresponde a su santidad, la autoridad emanada por el manto blanco del guardapolvo científico y el sacerdotismo medicinal...Qué se puede sacar en limpio de todo este montón de excremento que nuestros queridos medios acumulan en instantes (haciendo gala de su gran pericia en la materia -fecal si...-) ? Se puede sacar algo en limpio...?? Bueno creo que lo que yo saco es que estamos muuuy acostumbrados a estos juicios morales sobre las vidas de los demás... juicios que además se buscan fundamentar, entre otras, en la santidad de la ciencia médica. Y entonces siempre hay a mano un dictamen para la vida correcta de cada uno... y quien no lo sigua al pie de la letra... se atendrá a las consecuencias! Un oscuro "por algo será" se cierne en forma de falsa explicación concluyente, en este caso la pobreza, el entorno, la desgracia misma que siempre toca a quien tuvo "éxito" y no siguió la senda indicada, etc...La vida ya no pertenece a ningún sujeto (y en esto no pretendo una exaltación del individuo) sino que es un instrumento del poder, o en algunos casos un juguete... como es en el caso del ídolo, multiplemente crucificado como castigo ejemplificador de la buena moral.

domingo, 25 de marzo de 2007

el comienzo?

El comienzo? La inpostergable necesidad de ridiculizar lo solemne de cada comienzo, de cada origen como momento inaugural... el comienzo? sólo un accidente, una broma macabra del destino, sin destino, sin finalidad, salvo la de perdurar, perdurar mutando, metamorfoseandose y sin permanecer igual a nada. Comienzo y muerte inaugural de la identidad reificante!!
Bienvenidos a la invasión epidémica de los virus mutantes, impasibles, que viven de la muerte constante, de la muerte de lo contante, la putrefacción del orden.